TAMAÑO Y PESO. Ocupan el cuarto lugar en tamaño entre las 17 especies de guacamayas de América. Los adultos miden 85-96 cm de cabeza a cola, con las plumas de la cola larga graduada y puntiaguda de 53 cm de largo en promedio; sus alas miden en promedio 41 cm de largo. Tienen un peso promedio de poco más de 1 kg. Los machos pueden ser ligeramente más grandes que las hembras. Con sus alas fuertes pueden alcanzar una velocidad de vuelo de 56 kilómetros por hora.

PLUMAJE. Es principalmente rojo escarlata, pero la rabadilla y las plumas de la cola están cubiertas de un color azul claro, las alas son de color amarillo con las partes superiores de las plumas de vuelo y los extremos de las plumas de la cola de color azul oscuro; la parte inferior de las plumas de vuelo de las alas y la cola son de color rojo oscuro con iridiscencias oro metálicas. Algunos individuos pueden tener verde en las alas. Las plumas de muchos psitácidos reflejan los rayos UV y estudios han demostrado que esto lo utilizan en la elección de la pareja (identificación individual). La coloración roja la obtienen gracias a 5 pigmentos rojos que producen llamados lipocromos y que se encuentran sólo en Psittaciformes. Sus plumas se renuevan permanente y las plumas viejas caen haciendo sitio para plumas nuevas. Un psitácido tiene entre 1500 y 15000 plumas eso depende de su tamaño específico. El plumaje protege y calienta el ave. Las plumas del contorno dan la forma externa y presentan los colores fuertes. Las plumas del vuelo se dejan manejar parecido como planos de sustentación de los aviones y permiten así maniobras exactas y elegantes. Abajo y más cerca al cuerpo se encuentran los plumones que son importantes para la regulación térmica. Las guacamayas rojas tienen la cara casi desnuda, mostrando su piel blanca, como otras aves que se alimentan de frutos pegajosos.

PICO. Tienen un pico fuerte y con él pueden trozar y extraer semillas. Se describe como una combinación de un “pica hielos (la maxila puntiaguda), un cincel (la parte afilada de la mandíbula), una lima (superficie acanalada interior de la maxila) y un torno de banco”. Su pico tiene muchas funciones entre ellas la exploración del medio ambiente, lo utilizan como herramienta y también lo usan para adecuar oquedades en los árboles que les servirán de nido. En la escalada lo utilizan como una tercera pata. Su pico sirve también como arma para defenderse contra enemigos y rivales. En cambio con su pareja o sus crías, pueden hacer caricias suaves con él. La guacamaya roja tiene la maxila de color hueso y la mandíbula negro mate. En el interior del pico grueso, hay una lengua que generalmente es grande y muscular. Su sentido de gusto funciona muy bien y es muy importante para escoger sus alimentos. La lengua ayuda para la palpación, y para machacar el alimento ya que no tienen dientes.

ÓRGANOS DE LOS SENTIDOS. Los Psitácidos no pueden oler muy bien, sus narinas solo sirven para respirar. Pero cuentan con un oído excelente, así los jóvenes identifican exactamente las voces de sus padres y no los confunden con otros adultos. Su mejor sentido es la vista. Ellos ven más colores que nosotros los humanos y tienen por la posición de sus ojos a los lados de la cabeza un campo visual muy amplio. Su visión es tetracromática es decir que cuentan con la capacidad de percibir los colores azul, verde, rojo y ultravioleta (UV). Sus ojos sobresalientes facilitan la visión hacia todos lados. Su iris es amarrillo y que al disminuir su pupila les da una herramienta de amenaza. Los juveniles tienen un iris más obscuro que los adultos. Pueden ver con los dos ojos combinados o separados en la distancia o en la cercanía.

PATAS. Tienen dos dedos hacia adelante y dos dedos hacia atrás. Este arreglo les permite una gran destreza, y así usan las patas como manos. La prolongación de los dedos exteriores hace una parada firme, lo que posiblemente es la adaptación óptima para la vida en los árboles. Combinadas con el pico, sus patas les permiten una gran agilidad para trepar. Las patas son de color gris oscuro.

VOCALIZACIONES. Emiten chillidos y gritos muy fuertes, altos y en ocasiones de tono bajo, destinados a viajar muchos kilómetros para llamar a sus grupos. Logran comunicarse con una variedad de vocalizaciones y posturas; parejas acopladas participan en la comunicación táctil al acicalarse y realizan cantos interpretando un dueto.